TIENE ALGÚN SENTIDO BEBER AGUA EMBOTELLADA?

El consumo de agua envasada en España ha crecido hasta rozar los mil millones de euros de facturación. ¿Es puro marketing o de verdad este elemento es más saludable o placentero dentro de una botella de plástico?

 El oro azul

El agua embotellada no es más sana que la del grifo

En todo este negocio hay también una fabricación de la demanda en base a unas teóricas propiedades mineromedicinales. La famosa agua de Fiji, por ejemplo, es bastante apreciada porque al ser un agua de manantial de origen volcánico contiene un porcentaje de sílice bastante elevado. Lo cual se traduciría en efectos beneficiosos sobre la piel. También se dice que algunas aguas de mineralización débil son muy diuréticas y ayudan a evitar la formación de cálculos renales. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?

La médica nutricionista Magda Carlas nos saca de dudas: "Las aguas de mineralización muy débil tienen menos residuo seco y, por lo tanto, menos minerales. Y esto a una persona hipertensa o con problemas renales le puede venir bien. Pero la formación de un cálculo renal viene determinada por muchos factores. Difícilmente el beber un agua más que otra te puede generar cálculos; dependerá de toda tu dieta o de tu grado de hidratación, entre otras cosas". Esos supuestos beneficios, ¿son reales? "Beneficios completos y milagrosos no te aporta. Puede ser un complemento nutricional o te puede ayudar en algunos pequeños problemas, pero el agua mineral natural no tiene propiedades curativas. Ni cura enfermedades ni va a determinar nuestra salud. En ese sentido, el agua del grifo y el agua mineral están a la par: su influencia en la salud es limitada. ¿Por qué? Porque estamos en un país que come variado y suficiente. Y los alimentos tienen agua y también nutrientes".

 Beber agua natural desde un botijo

Le llaman el oro azul y no es para menos, porque el agua se ha convertido en un suculento negocio. En un mundo en el que 663 millones de personas viven sin acceso a agua potable mejorada, según cifras de la OMS y Unicef, nosotros nos gastamos alrededor de mil millones de euros en comprarla envasada. Al año nos bebemos unos 120 litros de agua mineral por cabeza, según estimaciones de la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas (Aneabe). "Es la bebida que más se consume", me aseguran. Aunque otros países de la UE nos superan: somos el cuarto productor de agua embotellada y el quinto en consumo, tal y como indica la estadística de la Federación Europea de Aguas Envasadas.

No sé cómo andarán los grifos de los italianos, los principales consumidores, pero el último informe técnico del Ministerio de Sanidad decía que el 99,5% del agua que sale por los nuestros es potable. El otro 0,5% son incumplimientos puntuales de determinados servicios. Lo cual quiere decir que estamos pagando por un recurso que tenemos de forma segura, asequible y sin necesidad de desplazarnos. O sin coste alguno si bebemos de una fuente potable. ¿Qué sentido tiene tomar agua envasada?

Y lo del oro azul es por algo: por el precio de tres cuartos de litro de agua envasada (un euro), tenemos mil litros de agua corriente en una ciudad como Madrid. Pero el agua embotellada forma parte del paisaje e, incluso, hay restaurantes que tienen su carta específica.

 

El agua embotellada no es más sana que la del grifo

En todo este negocio hay también una fabricación de la demanda en base a unas teóricas propiedades mineromedicinales. La famosa agua de Fiji, por ejemplo, es bastante apreciada porque al ser un agua de manantial de origen volcánico contiene un porcentaje de sílice bastante elevado. Lo cual se traduciría en efectos beneficiosos sobre la piel. También se dice que algunas aguas de mineralización débil son muy diuréticas y ayudan a evitar la formación de cálculos renales. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?

Vaso de agua del grifo

La médica nutricionista Magda Carlas nos saca de dudas: "Las aguas de mineralización muy débil tienen menos residuo seco y, por lo tanto, menos minerales. Y esto a una persona hipertensa o con problemas renales le puede venir bien. Pero la formación de un cálculo renal viene determinada por muchos factores. Difícilmente el beber un agua más que otra te puede generar cálculos; dependerá de toda tu dieta o de tu grado de hidratación, entre otras cosas". Esos supuestos beneficios, ¿son reales? "Beneficios completos y milagrosos no te aporta. Puede ser un complemento nutricional o te puede ayudar en algunos pequeños problemas, pero el agua mineral natural no tiene propiedades curativas. Ni cura enfermedades ni va a determinar nuestra salud. En ese sentido, el agua del grifo y el agua mineral están a la par: su influencia en la salud es limitada. ¿Por qué? Porque estamos en un país que come variado y suficiente. Y los alimentos tienen agua y también nutrientes".

Otro de los asuntos más polémicos es el que da nombre a este tipo de aguas: su envase. "El 90% del precio que pagamos del agua embotellada es la botella. A ellos, el recurso natural les sale gratis: es agua de lluvia. Pero, de nuevo, la huella ecológica que deja es brutal. Los datos que manejamos en Greenpeace dicen que solo el 20% de los envases de plástico, te hablo de los de agua pero también de refrescos, van a una planta de tratamiento. El resto acaba en vertederos, incineradoras o en el medio ambiente", asegura Barea.

 En la Asociación Nacional de Empresas de Aguas de Bebida Envasadas manejan otras cifras. "El 100% de nuestros envases son reciclables y el 73% de ellos se reciclan. Los envases de aguas envasadas representan un 2% de los envases generados en España, un 0,7% de los residuos urbanos y un 0,1% del total de los residuos generados por toda la actividad económica".

¿Se puede rellenar una botella de plástico con agua del grifo?

La posibilidad de reutilizar las botellas también genera controversia. La principal organización del sector recomienda que no se rellenen para evitar accidentes domésticos con productos de limpieza y para que no pierdan sus cualidades organolépticas. "Todas nuestras botellas son rellenables, pero si tú rellenas la botella con agua del grifo y bebes directamente, la contaminas con la saliva y, al final, huele y sabe peor".

¿Agua del grifo gratis?

Sí. Esta vieja reivindicación se está tramitando ya en Andalucía. Por ley, los bares y restaurantes de esa región tendrán que tener a disposición de sus clientes un recipiente con agua fresca y vasos sin tener que pagar por ello. Algo que ya sucede en Francia: en sus restaurantes, la jarra de agua forma parte del precio del menú como el pan, la mantequilla, la pimienta o el uso de los cubiertos. Aunque en un bistró no están obligados, eso sí, a ponerte un vaso de agua.

En el resto de comunidades, de momento, sigue siendo a consideración del hostelero. Aunque tanto si te la cobran como si no, esta tiene que venir indicada como agua del grifo, puntualizan desde la Federación Española de Hostelería. Otros restaurantes, directamente, no la sirven. O sirven agua filtrada como el caso del Sollo. Este establecimiento, con una estrella Michelin, ofrece a sus clientes agua embotella del grifo más "agradable". "Filtramos el agua con una máquina que está conectada a la toma de agua existente y que es capaz de convertir el agua del grifo en agua más saludable, limpia y agradable de beber". Pero no deja de ser agua del grifo a 3,5 euros. Oro azul, vaya.

Nuevamente os dejamos un resumen del un aritculo de "El Comidista" que nos ha parecedio muy interesatne.

Si quieres ver el articulo completo os dejamos enlace: https://elcomidista.elpais.com/elcomidista/2017/10/10/articulo/1507666437_558794.html

 

Mostrar mas

Productos Relacionados

Información sobre cookies

Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando en esta página, consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información aquí -